El Caserío recibe al Huesca en un choque en el que prácticamente podría dejar sellada su salvación (domingo, 16.30 horas)
El Balonmano Caserío afronta este domingo en el Quijote Arena (16.30 horas. Arbitraje de García del Salto y Huertas Herrador) un partido que podría dejar sellada prácticamente su permanencia en la categoría. Tras su triunfo en Nava, el conjunto de Santi Urdiales completa ante el Huesca este primer ciclo de competición del año 2026, antes del parón por el doble amistoso de la selección española ante la nueva Francia de Talant Dujshebaev.
Los ciudadrealeños son ahora octavos con 18 puntos, a seis del Huesca, que precisamente ocupa la zona de promoción, y a siete y ocho del Puente Genil y Guadalajara, que ahora mismo están en zona de descenso.
Una victoria del Caserío le permitiría, además, ganar el ‘gol average’ al cuadro oscense (en la primera vuelta hubo empate), por lo que a falta de 9 jornadas para el final la ventaja sería ya muy golosa.
En cualquier caso, el entrenador de los manchegos, Santi Urdiales, sigue fiel a su mensaje de prudencia. Recuerda que en esta Liga Asobal las sorpresas están a la orden del día y que en el momento en que se relajen y no sean competitivos no ganarán.
Para este choque serán baja lo lesionados de larga duración, es decir, Carlos Ocaña y Omar Sherif, más Kostas Kotanidis y Juan Lumbreras, lesionados en el último encuentro en casa ante el Ademar León. Sí jugará Jorge Romanillos, con problemas musculares “y que evoluciona despacio porque debería parar. Está haciendo un gran esfuerzo y está entrenando para poder participar”, afirmó el técnico del equipo, Santi Urdiales.
El preparador cántabro también se refirió a la situación de Carlos Ocaña, en la recta final ya de su recuperación de la operación de rodilla. Urdiales pidió ser prudente, pero no ocultó que le encantaría que el ciudadrealeño pudiera disputar algún encuentro ya esta temporada en la Liga Asobal.
Sobre la situación del equipo, el entrenador del Caserío admitió que los dos puntos ante el Nava “nos dieron una tranquilidad que no tienen otros equipos. Lo cierto es que cuando mejor hemos competido es cuando más necesidad hemos tenido. Tras el mal partido que hicimos ante el Ademar tenemos ganas de volver a mostrar la versión que dimos ante Granollers y Bidasoa en casa”, afirmó el preparador amarillo.
El Huesca llega a este choque tras encadenar tres derrotas, aunque al principio del año 2026 ya fue capaz de vencer en Aranda de Duero. El bloque oscense está muy consolidado, con José Francisco Nolasco cumpliendo ya su decimosexta temporada, y jugadores como los hermanos Cordiés, una buena portería con el tunecino Ben Tekaya y el húngaro Gabor Decsi, o el potencial en el pivote de Artur Parera. “Tiene muy buen equipo, lo que pasa es que le han penalizado mucho las bajas. Es un rival directo, la diferencia es pequeña y vendrán aquí a darlo todo. Si no les igualamos en intensidad no vamos a ganar”, advirtió.
Fuente: balonmanocaserio.com