Caserío y Guadalajara se ven las caras este sábado (16.30 horas) en un partido que condicionar el futuro de uno de los dos equipos
Sábado de emociones en el Quijote Arena para presenciar un derbi regional que podría resultar definitivo. Caserío y Guadalajara se ven las caras desde las 16.30 horas en un duelo decisivo en la lucha por el descenso. Los de Ciudad Real, virtualmente salvados, podrían afianzar aún más este objetivo en caso de victoria, asestando a su rival otro golpe que podría resultar mortal. Sin embargo, si los alcarreños, ahora colistas, se hacen con los dos puntos en juego, podrían estar firmando un punto de inflexión para acabar saliendo de los puestos de descenso.
Santi Urdiales volverá a contar con las ausencias por lesión de Carlos Ocaña, Omar Sherif y Juan Lumbreras. Al técnico del Caserío no le gusta el tiempo que ha pasado desde la victoria ante Huesca hasta ahora, con el parón por los compromisos de las selecciones y la testimonial visita al Palau Blaugrana. El santanderino encara este compromiso “con miedo, porque al final van a ser casi 21 días desde el partido de Huesca. Me preocupa que han pasado muchos días desde eso y al cuerpo al final le cuesta arrancar”. Además, advertía que “va a ser un partido contra un equipo de los que estamos ahí peleando por salvar la categoría, una final más”, y que el BM Guadalajara vendrá “a vida o muerte, porque ya se van acercando las jornadas y tienen que sumar, y a eso se añade que es un derbi. Va a ser un partido complicado y será clave que seamos capaces de igualar la intensidad y la agresividad que van a tener ellos”.
Urdiales aún no se fía de que su equipo esté virtualmente salvado. Según sus cuentas, harían falta dos puntos más, y por ello espera que el equipo salga a la pista con la mentalidad necesaria. “Es verdad que nosotros tenemos una posición mucho más cómoda con 20 puntos, sacándoles 10 puntos, habiéndoles ganado además el partido de ida (28-30), pero esto puede ser un poco trampa”, avisaba Urdiales, que confía en que los suyos no pequen de relajación o falta de concentración. “Nos lo vamos a tomar como una final para la salvación. Si nos convencemos de que con 2-3 puntos estamos salvados al 100%, nos tomaremos cada partido ya de aquí al final como una final, para conseguir esos 22-23 puntos definitivos”, concluía.
Será un partido my especial para Jorge Romanillos, alcarreño de nacimiento y jugador del BM Guadalajara durante cinco tenporadas, ascendiendo con el a la Liga Asobal un año antes que con el Caserío.
Este partido, de la jornada 23 de la Liga Asobal, será arbitrado por Pérez Acedo y Toro Ponce.
Fuente: balonmanocaserio.com