La Liga NEXUS ENERGÃA ASOBAL entra en la recta final de la competición con una igualdad que convierte cada jornada en un escenario imprevisible, donde la clasificación apenas marca diferencias reales sobre la pista. La Jornada 25 ha vuelto a demostrar que la competitividad es total, especialmente con unos equipos de la zona baja que no dejan de incomodar y superar a rivales teóricamente superiores.
El mejor ejemplo se vivió este sábado donde Cajasol Ãngel Ximénez Puente Genil (13º) firmó un triunfo de enorme valor ante Bathco BM. Torrelavega (5º) por 26-25, decidido con un lanzamiento de Gonçalo Riveiro desde el centro del campo a falta de 7 segundos. Una acción que simboliza a la perfección el momento de la competición: partidos abiertos hasta el último instante y detalles que lo cambian todo. En esa misma lÃnea, Sanicentro BM. Guadalajara (16º) volvió a demostrar que compite hasta el último instante, llevando al lÃmite a ABANCA Ademar León (6º) en un duelo que se resolvió en los segundos finales tras una remontada local.
La pelea por la permanencia, cada vez más comprimida, vivió otro capÃtulo clave al término de la Jornada 25 con la victoria de FrigorÃficos del Morrazo (12º) frente a Tubos Aranda Villa de Aranda (11º) por 28-26, un resultado que saca a los gallegos de la zona roja e iguala a ambos equipos a 17 puntos. Pero más allá de ese duelo directo, la jornada anterior volvió a dejar claro que nadie puede relajarse: Horneo BM. Alicante (10º), recién ascendido, sorprendió a Fraikin BM. Granollers (3º) por 31-28 y se acerca a una permanencia trabajada del equipo de Roi Sánchez.
Una tendencia que no es puntual, sino que se viene repitiendo en las últimas semanas y que refuerza la sensación de una liga competitiva. Bada Huesca (15º) ya dio un aviso en la Jornada 24 al imponerse por 25-24 a Viveros Herol BM. Nava (14º) con una parada salvadora de Fradj Ben Tekaya en el último segundo, mientras que el FrigorÃficos del Morrazo habÃa hecho lo propio en la Jornada 23 superando a Horneo BM. Alicante por 28-25, evidenciando el peso del factor cancha. Incluso en partidos sin victoria, como el empate (33-33) entre ABANCA Ademar León y Bada Huesca, los equipos de la zona baja han demostrado su capacidad para competir de tú a tú en escenarios de máxima exigencia. En este contexto, la competición confirma una tendencia clara en las últimas semanas: la igualdad es máxima y la clasificación pierde peso cuando el balón echa a rodar. Un escenario que obliga a mantener la exigencia en cada jornada y que anticipa un desenlace de temporada marcado por los pequeños detalles.
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Fuente: asobal.es