Los alicantinos ponen a prueba su evolución ante el gigante blaugrana, que vuelve a la competición nacional después de perder la final del Mundial de Clubes ante el Veszprém
El Horneo Balonmano Alicante afronta este sábado una de las citas más exigentes de la temporada ante un FC Barcelona que regresará al Palau Blaugrana tras la dolorosa derrota sufrida el jueves en la final del Mundial de Clubes. El conjunto azulgrana cayó ante el Veszprém húngaro por 33-42 en Egipto y puso fin a una espectacular racha de 65 victorias consecutivas y más de un año sin conocer la derrota.
El resultado añade todavía más dificultad al desafío para el conjunto de Roi Sánchez, que se encontrará con un Barça especialmente concentrado en su regreso a la Liga Nexus Energía ASOBAL y con el objetivo de recuperar sensaciones tras el tropiezo continental.
El Horneo, por su parte, afronta el encuentro con la intención de dejar atrás las dos últimas derrotas y recuperar las buenas sensaciones del estreno liguero ante el Torrelavega. Durante la semana, el cuerpo técnico ha trabajado con la plantilla para analizar lo sucedido y preparar un partido en el que el equipo tratará de mantener su identidad y ofrecer su mejor versión durante el mayor tiempo posible.
La visita al Palau supone, además, una oportunidad para que los jugadores alicantinos disfruten de uno de los grandes escenarios del balonmano europeo. La motivación de disputar un encuentro de estas características debe servir como estímulo para afrontar el reto con ambición, concentración y la máxima exigencia desde el inicio.
32 goles en el Palau
El conjunto alicantino cuenta con el precedente de la pasada temporada, cuando fue capaz de marcar 32 goles en su visita al Palau, aunque terminó perdiendo por 51-32.
Aquel encuentro dejó como referencia la capacidad ofensiva mostrada por el Horneo ante el vigente campeón europeo. El objetivo ahora será volver a ofrecer una actuación competitiva y aprovechar la experiencia adquirida durante su primera temporada en la máxima categoría.
El desplazamiento a Barcelona llega, además, condicionado por algunos problemas físicos que la plantilla alicantina arrastra desde hace semanas. Pepe Oliver no podrá participar en el encuentro, mientras que otros jugadores afrontan el partido con molestias. Esta circunstancia puede abrir la puerta a que algunos integrantes con menos protagonismo dispongan de más minutos, al tiempo que el cuerpo técnico deberá gestionar los esfuerzos de los jugadores que acumulan mayor carga durante las últimas jornadas.
Fuente: eonalicante.com