Los gladiadores azules siguen sin ganar a domicilio en esta segunda vuelta y han caído hoy en pista del BM Caserío Ciudad Real por tres tantos. Al menos, los pucelanos conservan el average ante un rival que se ha colocado a un punto en la clasificación. Los locales mostraron más ambición ante un Recoletas lastrado por las importantes bajas en su plantilla
El Recoletas Atlético Valladolid sigue sin conocer el triunfo a domicilio en esta segunda vuelta dentro de la Liga NEXUS ENERGÍA ASOBAL. Tan sólo la victoria en la tercera eliminatoria de Copa del Rey en cancha del Barça Atlètic y el empate en pista del Bada Huesca en la jornada 16, ponen algo de lustre en su exigente trayectoria lejos de Huerta del Rey. Con sólo ya tres jornadas de liga por delante y a pesar de las bajas, el equipo debe confirmar aún su séptima plaza, aunque el objetivo más ambicioso parece encomendado al torneo del ko en el que mañana lunes a partir de las 13:00 horas conocerá su hoja de ruta en la fase final de Alicante.
Hoy el Recoletas se presentaba muy castigado en el Quijote Arena, condicionado por las importantes bajas de Jorge Serrano, José De Toledo y la habitual de larga duración de Alejandro Pisonero. Estas ausencias hacían que la primera línea del Recoletas se viera resentida ante un rival que va de menos a más y muy motivado para intentar arrebatar la séptima plaza a los de David Pisonero.
Tras esta derrota, los ciudadrealeños se han puesto a un punto en la clasificación del cuadro pucelano, que al menos ha podido conservar el average de +4 logrado en la primera vuelta en Huerta del Rey, para defender la séptima plaza que lleva ocupando toda la segunda vuelta.
Lo cierto es que el Recoletas tuvo momentos positivos en el partido y llegó incluso a estar por encima en el marcador, pero los locales siempre dieron la impresión de jugar con una marcha superior y con más hambre. De inicio ambos equipos, intercambiaron ataques rápidos con un conjunto vallisoletano que basaba su anotación en las transiciones del ex del Caserío Álex Díaz, de Oliveira y en los lanzamientos de Jozinovic. Los locales por su lado, fiaban su producción a una potente primera línea.
Pronto Pisonero introdujo rotaciones, tratando de controlar el ritmo de partido para evitar a sus jugadores un mayor desgaste físico que les pasara factura en la segunda mitad. En ese toma y daca del primer cuarto del choque, Pablo Herrero lograba poner por fin por delante a los vallisoletanos, 9-10 min.17. El equipo tuvo incluso balón para irse dos arriba pero los manchegos les castigaron al contraataque para volver a tomar la delantera.
Con la ayuda de Juan Bar en portería, el Recoletas lograba mantenerse en el choque a pesar de que el Caserío contaba con el acierto de Aitor Albizu. En la fase final del primer periodo, el técnico local Santi Urdiales sorprendió ordenando una defensa abierta que se atragantó al conjunto pucelano, le dejó sin ideas ofensivas y cortó la conexión con el pivote. Esto y su acierto en las contras más el liderazgo de Pérez de Inestrosa, proporcionó a los locales un 3-0 de parcial dejando su máxima ventaja del encuentro hasta ese momento para irse al descanso, 16-12.
En la segunda parte el Recoletas quiso salir a por el partido subiendo la intensidad en ambas partes de la cancha. César Pérez dio el relevo a Juan Bar en portería, pero Caserío parecía tener dominado los tiempos y se mostró muy acertado nuevamente en transición con un Giovagnola bajo palos que echaba el cerrojo.
La defensa del Caserío no hacía concesiones, su solidez cerraba perfectamente las opciones ofensivas del cuadro pucelano desde el centro a los extremos y le costaba mucho hacer llegar el balón al pivote. Los locales conseguían su máxima ventaja de toda la cita explotando otra vez su velocidad y no daban tregua a un Recoletas que veía como poco a poco se le escapaba el partido y también el average, 24-17 min.49, que mantuvieron con acciones de habilidad de José Andrés Torres.
David Pisonero trató de quemar todas sus naves recurriendo a jugar a portería vacía, sacando a Miguel Camino en el avanzado y trabajando las ventajas en ataque con su circulación, pero nada salía y la sombra de la tercera derrota consecutiva en liga se hacía realidad. En un último arreón de orgullo, el Recoletas fue capaz, tras un 7 metros transformado por Tao Gey-Emparan con el reloj a cero, de salvar el average particular.
Fotos web: José Luis Mora
FICHA TÉCNICA
Caserío Ciudad Real (16+17): 33
Santiago Giovagnola (portero, 11 paradas), Jorge Romanillos (1), Alonso Moreno (5 1p), Víctor Morales (1), Pedro Sosa (1), Daniel Palomeque (-), Javier Domingo (5), Ángel Pérez de Inestrosa (1), Pablo Mínguez (-), Sergio López (4), Aitor Albizu (4), Hugo Poladura (2), Sergio Sánchez (-), Sergio Casares (-), José Andrés Torres (7), Juan Gull (2).
Recoletas Atlético Valladolid (12+18): 30
Juan Manuel Bar (portero, 4 paradas), Gustavo Oliveira (4), Martin Karapalevski (1), Mahmoud Abdelazize “Gedo” (1), Tao Gey-Emparan (7 3p), Hugo Poladura (-), Álex Díaz (3), Rares Fodorean (2), César Pérez (ps, 7 paradas), Miguel Camino (1), Lucas Ribeiro (2), Pablo Herrero (3), Stepo Jozinovic (3), Adrián Pons (-), Guilherme Carvalho (3).
Parciales: 3-1; 6-5; 8-7; 10-10; 13-11; 16-12 -descanso- 18-14; 22-17; 25-19; 26-22; 31-26; 33-30
Árbitros: Jesús Álvarez Menéndez – Jorge Escudero Santiuste. Excluyeron por 2 minutos a Pedro Sosa (32´), Aitor Albizu (57´) del Caserío Ciudad Real y a Lucas Ribeiro (14´), Guilherme Carvalho (27´ 39´).
Incidencias: Partido correspondiente a la J27 de la Liga NEXUS ENERGÍA ASOBAL celebrado en el Pabellón Quijote Arena de Ciudad Real ante 2.914 espectadores.











Fuente: www.atleticovalladolid.es